






Este año, no se puede pasar por alto la importancia de tener una contraseña segura con la cantidad de aplicaciones y servicios que una persona utiliza día a día. Sin mencionar el hecho de que muchas empresas ahora están permitiendo a sus empleados conectarse a la red corporativa en dispositivos personales para ofrecer una mayor flexibilidad.
Como resultado, estos dispositivos actúan como una puerta de entrada, lo que significa que los hackers oportunistas pueden aprovechar cualquier vulnerabilidad para robar datos confidenciales tanto personales como profesionales.
Para protegernos de los ciberdelincuentes, es fundamental utilizar una contraseña diferente por cada cuenta, que sea robusta (sin fechas o datos conocidos, mínimo 8 caracteres con letras, números y símbolos), cambiarla regularmente y activar doble autenticación siempre que sea posible.
Ante esta situación, estas son 5 buenas prácticas que se deben aplicar a la hora de crear una contraseña segura y robusta:
1. Combinación de caracteres: usar palabras que están en el diccionario o que tengan relación con la vida personal del usuario es una práctica muy común. Pero esta costumbre pone en riesgo la privacidad de los diferentes servicios a los que se accede cada día. Para evitarlo, hay que usar siempre contraseñas que combinen números, letras y símbolos diferentes para cada plataforma.
2. Una contraseña diferente para cada cosa: son tantas las aplicaciones o servicios que los usuarios deben gestionar hoy en día que la tentación de usar una única contraseña para todos es grande. Aun así, es fundamental tener una distinta para cada servicio.
3. Usar contraseñas largas: es cierto que cuanto más extensa sea una combinación, más difícil será de recordar. Pero es la única forma de mantenerla a salvo. La longitud de una contraseña es una cualidad determinante. Se deben utilizar 8 dígitos como mínimo e incluir símbolos y letras para añadir robustez y un mayor nivel de seguridad.
4. Realizar cambios con regularidad: la mejor técnica es utilizar un mismo patrón de base e ir añadiendo diferentes combinaciones a partir de ese. De esta manera, será más sencillo de recordar y más fácil para llevar a cabo los cambios con periodicidad.
5. Doble factor de autenticación: para contar con una contraseña robusta y segura es imprescindible implementar un doble factor de autentificación. De esta manera, cada vez que algún atacante o persona no autorizada quiera acceder a una cuenta ajena, el usuario dueño de esta recibirá un mensaje en su móvil para dar acceso.